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La Historia nos nutre y nos rodea simultáneamente, porque somos a la vez protagonistas y autores de su evolución y desarrollo.

sábado, 28 de junio de 2014

Centenario de la Primera Guerra Mundial, 1914-2014





HOY SE CUMPLEN 100 AÑOS de la chispa que dio inicio a la Primera Guerra Mundial: el suicidio de Europa. Conflicto que se convirtió en la más grande lucha de la Historia humana hasta entonces y que se extendió en consecuencias por 31 largos, polémicos y dolorosos años.




No sólo NO fue la "Guerra que acabaría con todas las guerras", sino que SÍ fue la contienda que marcó el fin del predominio de Europa como vanguardia civilizatoria del mundo occidental, ascenso que tenía unos 400 años, desde el Renacimiento y que acabó estruendosamente en una nueva era de barbarie pero con alta tecnología.



Nosotros, hoy en el siglo XXI, directa o indirectamente somos hijos y herederos de ése tiempo histórico. Espero que hayamos aprendido de la Historia. (Imágenes de Crónica del Siglo XX, Barcelona, Plaza y Janés editores, ediciones de 1986 y 1999)

Aquí adjunto una presentación en Power Point que elaboré hace algunos años, como un material didáctico para mis alumnos de bachillerato, cuando daba la materia Historia universal.


¡¡¡Gracias por leerme!!!

Dantesol

Para leer más:

Libros (en formato PDF)

De Martin Gilbert:
https://mega.co.nz/#!YMwnWLiI!A4yulYJjJBYkF_mU-PoYvgXIIxJVhCq5YPstPnrO6I0
Pierre Renouvin:
http://www.universidadsise.edu.pe/images/biblioteca/descargas/pre-sise/primera-guerra.pdf

Revistas:

Revista de Historia en pdf: http://libroscompletos.com/index.php?topic=6545.0

Paginas web:

BBC:
http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/07/140728_primera_guerra_mundial_28_julio_mz.shtml
http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/140624_livetext_ww1_siglo_asesinato_franz_ferdinand_primera_guerra.shtml
http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/06/140629_ww1_primera_guerra_mundial_antecedentes_mz
http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/09/140904_economia_industria_primera_guerra_mundial_finde
http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/01/140122_mitos_primera_guerra_mundial_finde
http://www.bbc.co.uk/mundo/video_fotos/2014/08/140813_fotos_galeria_eeuu_huntington_primera_guerra_fotos_finde_tsb
http://www.bbc.co.uk/mundo/temas/topic_primera_guerra_mundial_bbcmundo

El País (de España):
http://elpais.com/agr/especial_europa_vi/a/
http://cultura.elpais.com/cultura/2014/06/04/babelia/1401871263_984726.html
http://elpais.com/tag/primera_guerra_mundial/a/

ABC (de España):
http://www.abc.es/archivo/20140728/abci-intrigas-politicas-primera-guerra-201407281332.html
http://www.abc.es/cultura/20140728/abci-comienzo-primera-guerra-mundial-201407272059.html
http://www.abc.es/archivo/20141014/abci-primera-guerra-mundial-exposicion-201410121915.html

El Mundo (de España):  http://www.elmundo.es/especiales/primera-guerra-mundial/

20 Minutos (de España): http://www.20minutos.es/especial/primera-guerra-mundial/

viernes, 27 de junio de 2014

Participando en las Jornadas de Historia de la UCAB


Hoy, 27 de junio, cuando se conmemora un año más del Decreto de Instrucción Pública de Antonio Guzmán Blancio, regreso a mi blog para compartir un gran logro personal en el campo intelectual que redunda tanto en mi condición de historiador como en la de educador: Mi participación en las Jornadas de Historia de la Universidad Católica Andrés Bello.

Adjunto y copio la reseña que me hiciera el Postgrado de Historia de la UCV, donde he tenido el gusto de trabajar en estos últimos años como su asistente académico y administrativo. La nota original está en este link: http://postgradohistoriaucv.blogspot.com/2014/06/participacion-en-las-xiv-jornadas-de.html

¡¡¡Muchas gracias por leerme!!!

Dantesol



"Entre los días 17 y 19 de Junio de 2014 se desarrollaron en la Universidad Católica Andrés Bello, UCAB, las XIV jornadas de Historia y Religión, (Aquí su programa) inicialmente convocadas para el 6 de mayo, pero suspendidas por los hechos de violencia registrados cerca de la UCAB ese día.



Convocadas en conjunto por la UCAB, la Fundación Rómulo Betancourt e inicialmente también la Fundación Konrad Adenauer, el tema central de estas jornadas fue La Democracia venezolana y sus acuerdos. A propósito de los 50 años del concordato entre El Vaticano y Venezuela. En dichas jornadas estuvieron presentes historiadores e investigadores de la talla de Germán Carrera Damas, Tomás Straka y Domingo Irwing, entre otros brillantes especialistas.

Don Germán Carrera Damas

Dr. Domingo Irvin

Don Tomás Straka


En estas jornadas participó como ponente el profesor Lic. Daniel Terán-Solano, asistente académico y administrativo de este Postgrado y cursante de su Doctorado, quien leyó y disertó sobre el primer gobierno de Rafael Caldera (1969-74) en un trabajo titulado: El primer gobierno democrático de inspiración católica en la Venezuela republicana: Rafael Caldera y Copei (1969-1974)




En dicho trabajo se puso énfasis en analizar al tercer gobierno constitucional de la Democracia Representativa venezolana iniciada en 1958, que no sólo era el primero de una fuerza legalmente opositora que ascendía pacíficamente sino también era el primero que provenía de una extracción ideológica diferente a los dos gobiernos anteriores: A diferencia de los socialdemócratas regímenes de Rómulo Betancourt y Raúl Leoni (1959-1969), la tercera presidencia de la aún joven democracia venezolana que correspondería a Rafael Caldera a partir de 1969 y hasta 1974, estaba adscrita a la doctrina a la Democracia cristiana, una corriente de pensamiento político-social que logró abrirse paso en la Venezuela republicana de mediados del siglo XX y que debido a su éxito sería junto con la chilena, y en menor medida, la peruana, las únicas de Sudamérica que lograrían cierta resonancia, permanencia y personalidad propia en una región predominantemente impregnada por ideologías de extracción marxista, ya sea en su forma reformista o revolucionaria. Es pues un período aún poco estudiado, pues del lapso 1958-1998 correspondiente a la Democracia Representativa, por una serie de factores diversos, es todavía un tiempo histórico poco estudiado por la historia profesional y así, presenta muchas lagunas, vacíos y aspectos desatendidos para con sus componentes así como sus protagonistas, y con esta ponencia se intentó abordar un poco la apreciación de ese período y proceso.







Felicitamos al profesor Terán-Solano por tan singular logro y esperamos que avance de manera sostenida en su carrera académica y profesional.


El profesor Terán con los ilustres historiadores T. Straka
y Germán Carrera Damas
El prof. Terán junto a los profesores Straka
y Julio López a la salida del evento

El Postgrado en Historia-UCV"

Para leer más:

Reseña noticiosa de la UCAB: http://w2.ucab.edu.ve/noticias-ucab/items/jornadas-de-historia-evaluaran-la-relacion-entre-el-estado-venezolano-y-el-vaticano-4604.html?page=3

domingo, 27 de abril de 2014

"Silencio"




"Cuando tú te quedes muda,
cuando yo me quede ciego,
nos quedarán las manos
y el silencio.
              
Cuando tú te pongas vieja,
cuando yo me ponga viejo,
nos quedarán los labios
y el silencio.
              
Cuando tú te quedes muerta,
cuando yo me quede muerto,
tendrán que enterrarnos juntos
y en silencio;
              
y cuando tú resucites,
cuando yo viva de nuevo,
nos volveremos a amar
en silencio;
              
y cuando todo se acabe
por siempre en el universo,
será un silencio de amor
el silencio."

Andrés Eloy Blanco, venezolano (1934, "Poda")

El gran poeta venezolano
Andrés Eloy Blanco


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¡¡¡Gracias por leerme!!!

Dantesol


miércoles, 12 de marzo de 2014

"La Salida": Estamos repitiendo la historia ciegamente


He aquí mi posición ante la llamada "La Salida":


Sin ser un devoto del marxismo -que como saben no lo soy- creo sin embargo que Marx sí tenía razón cuando decía aquello de que “la historia se repite primero como tragedia y luego en forma de farsa”. Pues es cierto: Y no me voy a tiempos lejanos y siempre mencionados como la Independencia. No, me refiero a tiempos relativamente más cercanos: con sólo 50 años de diferencia, pero con los papeles invertidos la oposición democrática venezolana está cayendo en el triste papel que incurrió la izquierda radical venezolana entre 1958-1961. Al conversar con mis jóvenes alumnos de la Escuela de Economía en la UCV lo ratifiqué.



Lo acontecido en Ucrania, y quizás en el mundo árabe con sus primaveras es visto como un espejismo, como un “camino posible” que ciega a los opositores venezolanos de hoy en día como cegó en su momento el triunfo de la revolución cubana a los izquierdistas de nuestra tierra. El “Ahora o nunca” nos invade y nos lleva a desear una solución que es más producto de la desesperación que las famosas condiciones objetivas y subjetivas. Sigo pensando que una oportunidad buena para eso la hubo el 14 de abril de 2013, pero esa oportunidad ya pasó. Ahora no es el punto discutir eso, sino centrarnos en la crisis de 2014, que aún con la escasez y la inseguridad, asfixiantes y omnipresentes, no da elementos lo suficientemente poderosos para movilizar al país opositor a una lucha que de resultados concretos. Continuar protestando con guarimbas, cacerolazos frenéticos en las madrugadas, barricadas, guayas y trancazos no va a modificar sustancialmente el cuadro político existente, sino que aumentara la represión, multiplicará los presos, torturados y desaparecidos y especialmente hará que los que han fallecidos, hayan muerto en vano. (Ni hablar que aumentará el exilio y la diáspora de venezolanos hartos y deprimidos, que no ven futuro acá) 



Continuar protestando de forma anárquica y espontanea como hasta ahora es una insensatez que nos puede llevara una derrota estratégica tan catastrófica como las vividas en el trienio 2002-2005:perdimos las FAN, PDVSA, 21 gobernaciones y toda la Asamblea Nacional, además que quedamos rayados a nivel internacional como una simple “oposición golpista”reaccionaria, racista, clasista y financiada por los EEUU contra un inocente presidente progresista. Costó trabajo recuperarse de ese golpe que nos dimos nosotros mismos y ahora llegamos a una encrucijada donde una vez más el camino fácil nos la pone realmente difícil…



Sé que las situaciones, los procesos y personajes no fueron exactamente los mismos. Nunca pueden ser idénticos. Pero a mi me llaman la atención los parecidos que señalan paralelismos históricos: En 1958, la izquierda radical era la primera fuerza política en la zona metropolitana de Caracas, tenía una importante mayoría sindical la estratégica área petrolera y de la construcción,y además una presencia decisiva en las Universidades y Liceos, sin embargo entre el ‘59 y el ´61 tiraron todo por la borda para irse a las montaña a hacer guerrillas, irse a la Habana a recibir dinero, armas e instrucciones y sobretodo: perder los espacios que tanto les había costado tener y ganar desde los años ‘30 y ’40. En efecto, por la ilusión de la lucha armada, por querer derrocar de manera fácil a los gobiernos de AD-Copei, entre 1962 y 1963 hicieron sus mejores intentos con alzamientos militares, conspiraciones, frentes guerrilleros, secuestros de personalidades, desvío de barcos y aviones, asaltos a bancos, tomas de pueblos y en todo fracasaron. Todo lo intentaron por la vía de las armas y los derrotaron: Perdieron no sólo vidas humanas (muchas juveniles) sino que quedaron reducidos a un insignificante grupo político sin poder ni influencia, reducidos a pequeños sindicados, las universidades públicas y ciertos liceos.


Tuvieron una derrota estratégica del cual tardarían al menos 30 años de recuperarse: Apenas en 1993 con el “chiripero”de Caldera y el ascenso de la Causa R, entendieron que la vía era la electoral,dentro de las reglas del sistema, aún cuando éste estuviera diseñado teóricamente en contra de ellos. En 1998 ocurriría el milagro: por medio del voto vencieron al mismo sistema y llevaron a Miraflores al mismo militar que fracasó intentando en el ’92 conquistar el poder por medio del tradicional golpe de Estado.


No es que diga que Chávez haya sido como Betancourt, pero como a éste (entre 1959-64) a aquél no lo derrocaron sus enemigos desde 2003 hasta el 2013 que se murió. Y posiblemente tampoco Maduro sea como Leoni, a pesar que ambos personajes tienen un pésimo desempeño ante los medios de comunicación y dicen constantemente frases llenas de disparates. Algo más sombrío podría decirse de ambas presidencias: la represión fue en aumento y el gobierno no ahorró mecanismos para dejar claro que no iban a permitir que los sacaran del poder. Los desaparecidos y torturados hicieron su aparición en el segundo gobierno de la era AD-Copei, tal como estamos viendo en el segundo gobierno de la era MVR-PSUV.

¿Qué es lo que vemos entonces?

Me parece demasiado claro que jugarse la vía de la violencia es perder todo lo que hemos hecho, todo lo que nos ha costado por una especie de apuesta insensata y desesperada, del cual nos vamos a lamentar amargamente como el 12 de abril de 2002, el paro petrolero de 2002-2003, las guarimbas de 2004, la abstención y el retiro de las parlamentarias del 2005. Cada vez que hemos intentado vías rápidas y soluciones mágicas, terminamos retrocediendo muchísimo. Es una enseñanza clara de la Historia.


Continuar estas barricadas, paradójicamente es facilitarles la imposición del comunismo, es prepararle el camino al chavismo-madurismo-diosdadismo a establecer una dictadura a su gusto, porque finalmente “les dimos la excusa” el argumento perfecto de la lucha contra el fascismo opositor, que ellos tenían que “proteger a Venezuela” de la agresión de una minoría enloquecida y apoyada por los EE.UU. Su discurso barato y mentiroso siempre se ha alimentado de nuestros errores. Es otra enseñanza clara de la Historia.


Es muy irónico que hoy los defensores de la paz, la constitución y el Estado de derecho sean los mismos (o sus herederos) que antes apelaron descaradamente a la violencia política,recibieron armas de Cuba y pusieron bombas por doquier, despreciando hasta cansarse de la Constitución de 1961, que fue la que finalmente les permitió llegar al poder. Pero no es menos irónico y sí muy triste, que los mismos (o sus herederos) que lucharon por establecer un régimen de convivencia pacífica por medio de elecciones, que aprendieron a convivir bajo el clima de la legalidad emanada de la Constitución del ’61 y construyeron una institucionalidad democrática como no se vio en nuestra Historia y en Sudamérica, sean ahora los que se desesperan y estén quemando cauchos, basura, trancando calles y poniendo guayas mientras esperan que un “profeta”-charlatán (cuando no militares) nos diga qué el gobierno de Maduro está a punto de caer.

¿Qué pasó con los 40 años de aprendizaje y pedagogía democrática? No puede ser que hoy no nos interese la Constitución actual, sólo porque el camino se hace largo y complejo. Las luchas por la Democracia no son siempre fáciles ni rápidas.

Seamos mejor que ellos, los que hoy están en el poder…

La Historia ha demostrado justamente que la legalidad es la que mata al chavismo, que el acceder a la vía pacífica e institucional es la mejor forma de darle batalla y vencerles, pues es allí donde ellos no son justamente fuertes. Ellos nunca creyeron en elecciones y al triunfar en ese camino desde 1998, finalmente le dieron la importancia que merecían, pero para imponer su proyecto sobre la sociedad,usando el voto como un arma, como un ariete para destrozar todo lo que se le atravesara. (“referéndum para todo”) Y siempre contaron para obtener el éxito,con la amenaza, el chantaje, el miedo y sobre todo el desanimo de sus contrarios. Por eso es que ellos esperan con ansías una batalla campal que sea de paso, la definitiva, ya que ese siempre ha sido su campo: el de la violencia física y armada. Y a las mejores pruebas me remito: Mas le dolió al chavismo la derrota electoral de la reforma constitucional del 2 de diciembre de 2007 que el golpe de estado que le propinaron los militares, la CTV, Fedecámaras y la TV privada el 11 de abril de 2002.


Pues no se les puede dar el gusto: Hay que rescatar el voto y la vía electoral como arma cívica para vencer la tiranía y la opresión, siempre que exista la ocasión y la oportunidad, porque es un espacio que aún nos queda y usarlo masivamente puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso.

Ellos son realmente los novatos en el campo electoral, los que nos acostumbramos (y nos entrenamos) durante 40 años no podemos mostrarnos sorprendidos ni fatigados por tanta elección desde 1998. No podemos huirle a esa batalla, especialmente PORQUE FUE UNA LARGA CONQUISTA HISTÓRICA VENEZOLANA EN EL SIGLO XX.


Justamente el lema que está de moda se aplica perfectamente a la realidad del opositor que está peleando desde 1998: “El que se cansa, pierde”. Y si se abandona el civismo, la paz y el arma del voto, se le está entregando en bandeja de oro, no de plata, el país, nuestro pueblo y hasta nuestra Historia al chavismo-madurismo-diosdadismo.

La paciencia es una gran virtud que viene de lo más Alto y ofrece innumerables recompensas a quien la ejerce. Bien lo sabía el profeta Isaías cuando lo dijo a los desesperados judíos de la decadencia y el cautiverio: "En la quietud y la confianza está vuestro poder. (...) ¡cuán bienaventurados son todos los que en El esperan!" (Isaías, Cap. 30 vers. 15-18)

¡¡¡Gracias por leerme!!!

Dantesol


sábado, 30 de noviembre de 2013

"Amor mío"


Sadel cantando "Amor mío"

Han sido subido a la página YouTube un maravilloso vídeo del gran Alfredo Sadel cantando el bolero "Amor mío" del afamado compositor mexicano Álvaro Carrillo (autor de otros temas como: Sabor a mi, Luz de Luna y Sabrá Dios)


Alvaro carrillo.jpg
El compositor mexicano Álvaro Carrillo, 1919-1969

Cartel de la película "El Ratón", 1956-57


La escena en cuestión se debe a la película "El Ratón", filmada en México en 1956, y estrenada en 1957, donde nuestro cantante venezolano actúo junto al famoso boxeador azteca Raúl Macías, apodado a la sazón el "Ratón" y la polifacética actriz mexicana Anabel Gutiérrez.

Sadel con Anabel Gutiérrez


Durante todo el film, Sadel lució sus dotes de galán y de gran cantante, llevando una muy buena química con su compañera Anabel Gutiérrez.

Cartel de la película en donde vemos a la derecha,
arriba, dibujado el rostro de Sadel



Por ser poco usual el ver vídeos de la época dorada de nuestro gran Sadel, compartimos este peculiar regalo con ustedes en esta página que le rinde gloria y homenaje eterno al que siempre fue el Tenor Favorito de Venezuela.

Disfrútenlo:



Aquí la letra de esta canción:

Amor mío, tu rostro querido
no sabe guardar
secretos de amor;
ya me dijo que estoy en la gloria
de tu intimidad.
No hace falta decir que me quieres,
no me vuelvas loco con esa verdad.
No lo digas, no me hagas que llore de felicidad.

¡Cuánta envidia se va a despertar!
¡Cuántos ojos nos van a mirar!
La alegría de todas mis horas
prefiero pasarlas en la intimidad.
Olvidaba decir que te amo
con todas la fuerzas
que el alma me da.
Quien no ha amado,
que no diga nunca
que vivió jamás.

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¡¡¡Gracias por leerme!!!

Dantesol

miércoles, 30 de octubre de 2013

"Aunque llegues a odiarme" Bolero cantado por Alfredo Sadel




No es común conseguir vídeos de Alfredo Sadel, el gran cantante venezolano del siglo XX, cantando en su época de oro, (los años '50) sin embargo hemos podido encontrar en la página de vídeos YouTube una pieza, que desde mi punto de vista, es un documento histórico musical digno de compartir. 


Se trata de un breve momento de Sadel en la película mexicana "El Ratón" de 1956, donde tiene una participación destacada y en donde por supuesto canta. Aquí lo vemos entonces interpretando el bolero "Aunque llegues a odiarme" del compositor mexicano Vicente Garrido, cuya letra aquí compartimos:

He querido ser bueno
Y olvidar el pasado;
He querido ser noble
Y no desearte mal.

Pero ya no es posible
Seguir en el engaño,
Callando mis rencores,
Fingiendo estar conforme,
Cuando no es la verdad...

¡Que te nieguen cariño,
Que no te den consuelo!
Y no encuentres la dicha
Que tu amor me negó.

Que sientas mi recuerdo,
Como un remordimiento;

Aunque llegues a odiarme…
Con el mismo coraje
Con que te quiero yo.
[Publicado en el libro “Tonadas y quimeras” (Ediciones Castillo, México, 2002) del mismo autor]


El compositor mexicano Vicente Garrido, 1924-2003




Y finalmente he aquí el vídeo:



¡¡¡Gracias por leerme!!! (Y escuchar a Sadel)

Dantesol


martes, 20 de agosto de 2013

Algunos consejos a la hora de escribir seriamente (selección) parte 2 y última

Aquí concluimos esta selección de escritos de importantes autores, explicando con sus propias palabras, lo que consideraban que eran las mejores recomendaciones para escribir. Aquí se seleccionan dos textos de los que se podrían considerar los colosos del cuento o relato corto hispanoamericano, los argentinos Jorge Luis Borges y Julio Cortázar



JORGE LUIS BORGES:


Jorge Luis Borges (1889-1986)

"En una página bien escrita, todas las palabras deben mirar hacia el mismo lado"

"El tiempo me ha enseñado algunas astucias: eludir los sinónimos, que tienen la desventaja de sugerir diferencias imaginarias; eludir hispanismos, argentinismos, arcaísmos y neologismos; preferir las palabras habituales a las palabras asombrosas; intercalar en un relato rasgos circunstanciales, exigidos ahora por el lector; simular pequeñas incertidumbres; narrar los hechos (esto lo aprendí en Kipling y en las sagas de Islandia) como si no los entendiera del todo; recordar que las normas anteriores no son obligaciones y que el tiempo se encargará de abolirlas".

"En la evolución de un escritor podemos distinguir cuatro momentos. En el primero el escritor, aún indiferenciado, es casi cualquier hombre; su voz, menos individual que genérica, es la de todos. En el segundo el escritor ha elegido un maestro; lo confunde con la literatura y minuciosamente lo copia, porque entiende que apartarse de él en un punto es apartarse de la ortodoxia y de la razón. En el tercero, que no todos alcanzan, el escritor se encuentra consigo mismo, como en ciertas ficciones orientales, célticas o germánicas. Encuentra su cara, su voz.

Hay un cuarto momento que yo no he alcanzado, que muy pocos alcanzan. En el primero, lo repito, el escritor es todos; en el segundo, es otro; en el tercero, es él; en el cuarto, es otra vez todos, pero con plenitud. Así los buenos versos de Shakespeareson manifiestamente de Shakespeare, pero los mejores, los eternos, ya no son de él. Tienen la virtud de parecer de cualquier hombre, de cualquier país. Digo lo mismo de este verso de Wally Zenner, "Morir de ti, espléndida y desnuda...", que ya no es sólo de ella sino de todas las enamoradas que fueron, que son, que serán".

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JULIO CORTÁZAR:

Julio Cortázar (1914-1984)


"Puesto que voy a ocuparme de algunos aspectos del cuento como género literario, y es posible que algunas de mis ideas sorprendan o choquen a quienes las lean, me parece de una elemental honradez definir el tipo de narración que me interesa, señalando mi especial manera de entender el mundo."

"Casi todos los cuentos que he escrito pertenecen al género llamado fantástico por falta de mejor nombre, y se oponen a ese falso realismo que consiste en creer que todas las cosas pueden describirse y explicarse como lo daba por sentado el optimismo filosófico y científico del siglo XVIII, es decir, dentro de un mundo regido más o menos armoniosamente por un sistema de leyes, de principios, de relaciones de causa y efecto, de psicologías definidas, de geografía bien cartografiadas. En mi caso, la sospecha de otro orden más secreto y menos comunicable, y el fecundo descubrimiento de Alfred Jarry, para quien el verdadero estudio de la realidad no residía en las leyes sino en las excepciones a esas leyes, han sido algunos de los principios orientadores de mi búsqueda personal de una literatura al margen de todo realismo demasiado ingenuo. Por eso, si en las ideas que siguen encuentran ustedes una predilección por todo lo que en el cuento es excepcional, trátese de los temas o incluso de las formas expresivas, creo que esta presentación de mi propia manera de entender el mundo explicará mi toma de posesión y mi enfoque del problema. En último extremo podrá decirse que solo he hablado del cuento tal y como yo lo practico. Y sin embargo, no creo que sea así. Tengo la certidumbre de que existen ciertas constantes, ciertos valores que se aplican a todos los cuentos, fantásticos o realistas, dramáticos o humorísticos. Y pienso que tal vez sea posible mostrar aquí esos elementos invariables que dan a un buen cuento su atmósfera peculiar y su calidad de obra de arte."

"La oportunidad de cambiar ideas acerca del cuento me interesa por diversas razones. Vivo en un país -Francia- donde este género tiene poca vigencia, aunque en los últimos años se nota entre escritores y lectores un interés creciente por esa forma de expresión. De todos modos, mientras los críticos siguen acumulando teorías y manteniendo enconadas polémicas acerca de la novela, casi nadie se interesa por la problemática del cuento. Vivir como cuentista en un país donde esta forma expresiva es un producto casi exótico, obliga forzosamente a buscar en otras literaturas el alimento que allí falta. Poco a poco, en sus textos originales o mediante traducciones, uno va acumulando casi rencorosamente una enorme cantidad de cuentos del pasado y del presente, y llega el día en que puede hacer un balance, intentar una aproximación valorativa a ese género de tan difícil definición, tan huidizo en sus múltiples y antagónicos aspectos, y en última instancia tan secreto y replegado en sí mismo, caracol del lenguaje, hermano misterioso de la poesía en otra dimensión del tiempo literario."

"Pero además de ese alto en el camino que todo escritor debe hacer en algún momento de su labor, hablar del cuento tiene un interés especial para nosotros, puesto que casi todos los países americanos de lengua española le están dando al cuento una importancia excepcional, que jamás había tenido en otros países latinos como Francia o España. Entre nosotros, como es natural en las literaturas jóvenes, la creación espontánea precede casi siempre al examen crítico, y está bien que así sea. Nadie puede pretender que los cuentos sólo deban escribirse luego de conocer sus leyes. En primer lugar, no hay tales leyes; a lo sumo cabe hablar de puntos de vista, de ciertas constantes que dan una estructura a ese género tan poco incasillable; en segundo lugar los teóricos y los críticos no tienen por qué ser los cuentistas mismos, y es natural que aquellos sólo entren en escena cuando exista ya un acervo, un acopio de literatura que permita indagar y esclarecer su desarrollo y sus cualidades."

"En América, tanto en Cuba como en México o Chile o Argentina, una gran cantidad de cuentistas trabaja desde comienzos de siglo, sin conocerse entre sí, descubriéndose a veces de manera casi póstuma. Frente a ese panorama sin coherencia suficiente, en el que pocos conocen a fondo la labor de los demás, creo que es útil hablar del cuento por encima de las particularidades nacionales e internacionales, porque es un género que entre nosotros tiene una importancia y una vitalidad que crecen de día en día. Alguna vez se harán las antologías definitivas -como las hacen los países anglosajones, por ejemplo- y se sabrá hasta dónde hemos sido capaces de llegar. Por el momento no me parece inútil hablar del cuento en abstracto, como género literario. Si nos hacemos una idea convincente de esa forma de expresión literaria, ella podrá contribuir a establecer una escala de valores para esa antología ideal que está por hacerse. Hay demasiada confusión, demasiados malentendidos en este terreno. Mientras los cuentistas siguen adelante su tarea, ya es tiempo de hablar de esa tarea en sí misma, al margen de las personas y de las nacionalidades."

"Es preciso llegar a tener una idea viva de lo que es el cuento, y eso es siempre difícil en la medida en que las ideas tienden a lo abstracto, a desvitalizar su contenido, mientras que a su vez la vida rechaza angustiada ese lazo que quiere echarle la conceptualización para fijarla y categorizarla. Pero si no tenemos una idea viva de lo que es el cuento habremos perdido el tiempo, porque un cuento, en última instancia, se mueve en ese plano del hombre donde la vida y la expresión escrita de esa vida libran una batalla fraternal, si se me permite el término; y el resultado de esa batalla es el cuento mismo, una síntesis viviente a la vez que una vida sintetizada, algo así como un temblor de agua dentro de un cristal, una fugacidad en una permanencia. Sólo con imágenes se puede trasmitir esa alquimia secreta que explica la profunda resonancia que un gran cuento tiene entre nosotros, y que explica también por qué hay muchos cuentos verdaderamente grandes."

"Para entender el carácter peculiar del cuento se le suele comparara con la novela, género mucho más popular y sobre el cual abundan las preceptivas. Se señala, por ejemplo, que la novela se desarrolla en el papel, y por lo tanto en el tiempo de la lectura, sin otro límite que el agotamiento de la materia novelada; por su parte, el cuento parte de la noción de límite, y en primer término de límite físico, al punto que en Francia, cuando un cuento excede las veinte páginas, toma ya el nombre de nouvelle, género a caballo entre el cuento y la novela propiamente dicha. En ese sentido, la novela y el cuento se dejan comparar analógicamente con el cine y la fotografía, en la medida en que una película es en principio un "orden abierto", novelesco, mientras que una fotografía lograda presupone una ceñida limitación previa, impuesta en parte por el reducido campo que abarca la cámara y por la forma en que el fotógrafo utiliza estéticamente esa limitación. No sé si ustedes han oído hablar de su arte a un fotógrafo profesional; a mí siempre me ha sorprendido el que se exprese tal como podría hacerlo un cuentista en muchos aspectos. Fotógrafos de la calidad de un Cartier-Bresson o de un Brasai definen su arte como una aparente paradoja: la de recortar un fragmento de la realidad, fijándole determinados límites, pero de manera tal que ese recorte actúe como una explosión que abre de par en par una realidad mucho más amplia, como una visión dinámica que trasciende espiritualmente el campo abarcado por la cámara. Mientras en el cine, como en la novela, la captación de esa realidad más amplia y multiforme se logra mediante el desarrollo de elementos parciales, acumulativos, que no excluyen, por supuesto, una síntesis que dé el "clímax" de la obra, en una fotografía o en un cuento de gran calidad se procede inversamente, es decir que el fotógrafo o el cuentista se ven precisados a escoger y limitar una imagen o un acaecimiento que sean significativos, que no solamente valgan por sí mismos, sino que sean capaces de actuar en el espectador o en el lector como una especie de apertura, de fermento que proyecta la inteligencia y la sensibilidad hacia algo que va mucha más allá de la anécdota visual o literaria contenidas en la foto o en el cuento."

"Un escritor argentino, muy amigo del boxeo, me decía que en ese combate que se entabla entre un texto apasionante y su lector, la novela gana siempre por puntos, mientras que el cuento debe ganar por knock-out. Es cierto, en la medida en que la novela acumula progresivamente sus efectos en el lector, mientras que un buen cuento es incisivo, mordiente, sin cuartel desde las primeras frases. No se entienda esto demasiado literalmente, porque el buen cuentista es un boxeador muy astuto, y muchos de sus golpes iniciales pueden parecer poco eficaces cuando, en realidad, están minando ya las resistencias más sólidas del adversario. Tomen ustedes cualquier gran cuento que prefieran, y analicen su primera página. Me sorprendería que encontraran elementos gratuitos, meramente decorativos. El cuentista sabe que no puede proceder acumulativamente, que no tiene por aliado al tiempo; su único recurso es trabajar en profundidad, verticalmente, sea hacia arriba o hacia abajo del espacio literario. Y esto, que así expresado parece una metáfora, expresa sin embargo lo esencial del método. El tiempo del cuento y el espacio del cuento tienen que estar como condenados, sometidos a una alta presión espiritual y formal para provocar esa "apertura" a que me refería antes. Basta preguntarse por qué un determinado cuento es malo. No es malo por el tema, porque en literatura no hay temas buenos ni temas malos, solamente hay un buen o un mal tratamiento del tema. Tampoco es malo porque los personajes carecen de interés, ya que hasta una piedra es interesante cuando de ella se ocupan un Henry James o un Franz Kafka. Un cuento es malo cuando se lo escribe sin esa tensión que debe manifestarse desde las primeras palabras o las primeras escenas. Y así podemos adelantar ya que las nociones de significación, de intensidad y de tensión han de permitirnos, como se verá, acercarnos mejor a la estructura misma del cuento."

"Decíamos que el cuentista trabaja con un material que calificamos de significativo. El elemento significativo del cuento parecería residir principalmente en su tema, en el hecho de escoger un acaecimiento real o fingido que posea esa misteriosa propiedad de irradiar algo más allá de sí mismo, al punto que un vulgar episodio doméstico, como ocurre en tantos admirables relatos de una Katherine Mansfield o un Sherwood Anderson, se convierta en el resumen implacable de una cierta condición humana, o en el símbolo quemante de un orden social o histórico. Un cuento es significativo cuando quiebra sus propios límites con esa explosión de energía espiritual que ilumina bruscamente algo que va mucho más allá de la pequeña y a veces miserable anécdota que cuenta. Pienso, por ejemplo, en el tema de la mayoría de los admirables relatos de Antón Chejov. ¿Qué hay allí que no sea tristemente cotidiano, mediocre, muchas veces conformista o inútilmente rebelde? Lo que se cuenta en esos relatos es casi lo que de niños, en las aburridas tertulias que debíamos compartir con los mayores, escuchábamos contar a los abuelos o a las tías; la pequeña, insignificante crónica familiar de ambiciones frustradas, de modestos dramas locales, de angustias a la medida de una sala, de un piano, de un té con dulces. Y, sin embargo, los cuentos de Katherine Mansfield, de Chéjov, son significativos, algo estalla en ellos mientras los leemos y nos proponen una especie de ruptura de lo cotidiano que va mucho más allá de la anécdota reseñada."

"Ustedes se han dado ya cuenta de que esa significación misteriosa no reside solamente en el tema del cuento, porque en verdad la mayoría de los malos cuentos que todos hemos leído contienen episodios similares a los que tratan los autores nombrados. La idea de significación no puede tener sentido si no la relacionamos con las de intensidad y de tensión, que ya no se refieren solamente al tema sino al tratamiento literario de ese tema, a la técnica empleada para desarrollar el tema. Y es aquí donde, bruscamente, se produce el deslinde entre el buen y el mal cuentista. Por eso habremos de detenernos con todo el cuidado posible en esta encrucijada, para tratar de entender un poco más esa extraña forma de vida que es un cuento logrado, y ver por qué está vivo mientras otros, que aparentemente se le parecen, no son más que tinta sobre papel, alimento para el olvido."

"Miremos la cosa desde el ángulo del cuentista y en este caso, obligadamente, desde mi propia versión del asunto. Un cuentista es un hombre que de pronto, rodeado de la inmensa algarabía del mundo, comprometido en mayor o en menor grado con la realidad histórica que lo contiene, escoge un determinado tema y hace con él un cuento. Este escoger un tema no tan es sencillo. A veces el cuentista escoge, y otras veces siente como si el tema se le impusiera irresistiblemente, lo empujara a escribirlo. En mi caso, la gran mayoría de mis cuentos fueron escritos -cómo decirlo- al margen de mi voluntad, por encima o por debajo de mi consciencia razonante, como si yo no fuera más que un médium por el cual pasaba y se manifestaba una fuerza ajena. Pero eso, que puede depender del temperamento de cada uno, no altera el hecho esencial, y es que en un momento dado hay tema, ya sea inventado o escogido voluntariamente, o extrañamente impuesto desde un plano donde nada es definible. Hay tema, repito, y ese tema va a volverse cuento. Antes que ello ocurra, ¿qué podemos decir del tema en sí? ¿Por qué ese tema y no otro? ¿Qué razones mueven consciente o inconscientemente al cuentista a escoger un determinado tema?"

"A mí me parece que el tema del que saldrá un buen cuento es siempre excepcional, pero no quiero decir con esto que un tema deba de ser extraordinario, fuera de lo común, misterioso o insólito. Muy al contrario, puede tratarse de una anécdota perfectamente trivial y cotidiana. Lo excepcional reside en una cualidad parecida a la del imán; un buen tema atrae todo un sistema de relaciones conexas, coagula en el autor, y más tarde en el lector, una inmensa cantidad de nociones, entrevisiones, sentimientos y hasta ideas que flotan virtualmente en su memoria o su sensibilidad; un buen tema es como un sol, un astro en torno al cual gira un sistema planetario del que muchas veces no se tenía consciencia hasta que el cuentista, astrónomo de palabras, nos revela su existencia. O bien, para ser más modestos y más actuales a la vez, un buen tema tiene algo de sistema atómico, de núcleo en torno al cual giran los electrones; y todo eso, al fin y al cabo, ¿no es ya como una proposición de vida, una dinámica que nos insta a salir de nosotros mismos y a entrar en un sistema de relaciones más complejo y hermosos?"

"Muchas veces me he preguntado cuál es la virtud de ciertos cuentos inolvidables. En el momento los leímos junto con muchos otros, que incluso podían ser de los mismos autores. Y he aquí que los años han pasado, y hemos vivido y olvidado tanto. Pero esos pequeños, insignificantes cuentos, esos granos de arena en el inmenso mar de la literatura, siguen ahí, latiendo en nosotros. ¿No es verdad que cada uno tiene su colección de cuentos? Yo tengo la mía, y podría dar algunos nombres. Tengo William Wilson de Edgar A. Poe; tengo Bola de sebo de Guy de Maupassant. Los pequeños planetas giran y giran: ahí está Un recuerdo de Navidad de Truman Capote; Tlön, Uqbar, Orbis Tertius de Jorge Luis Borges; Un sueño realizado de Juan Carlos Onetti;La muerte de Iván Ilich, de Tolstoi; Cincuenta de los grandes, de Hemingway; Los soñadores, de Izak Dinesen, y así podría seguir y seguir... Ya habrán advertido ustedes que no todos esos cuentos son obligatoriamente de antología. ¿Por qué perduran en la memoria? Piensen en los cuentos que no han podido olvidar y verán que todos ellos tienen la misma característica: son aglutinantes de una realidad infinitamente más vasta que la de su mera anécdota, y por eso han influido en nosotros con una fuerza que no haría sospechar la modestia de su contenido aparente, la brevedad de su texto. Y ese hombre que en un determinado momento elige un tema y hace con él un cuento será un gran cuentista si su elección contiene -a veces sin que él lo sepa conscientemente- esa fabulosa apertura de lo pequeño hacia lo grande, de lo individual y circunscrito a la esencia misma de la condición humana. Todo cuento perdurable es como la semilla donde está durmiendo el árbol gigantesco. Ese árbol crecerá en nosotros, dará su sombra en nuestra memoria."

"Sin embargo, hay que aclarar mejor esta noción de temas significativos. Un mismo tema puede ser profundamente significativo para un escritor, y anodino para otro; un mismo tema despertará enormes resonancias en un lector, y dejará indiferente a otro. En suma, puede decirse que no hay temas absolutamente significativos o absolutamente insignificantes. Lo que hay es una alianza misteriosa y compleja entre cierto escritor y cierto tema en un momento dado, así como la misma alianza podrá darse luego entre ciertos cuentos y ciertos lectores. Por eso, cuando decimos que un tema es significativo, como en el caso de los cuentos de Chejov, esa significación se ve determinada en cierta medida por algo que está fuera del tema en sí, por algo que está antes y después del tema. Lo que está antes es el escritor, con su carga de valores humanos y literarios, con su voluntad de hacer una obra que tenga un sentido; lo que está después es el tratamiento literario del tema, la forma en que el cuentista, frente a su tema, lo ataca y sitúa verbal y estilísticamente, lo estructura en forma de cuento, y lo proyecta en último término hacia algo que excede el cuento mismo. Aquí me parece oportuno mencionar un hecho que me ocurre con frecuencia, y que otros cuentistas amigos conocen tan bien como yo."

"Es habitual que en el curso de una conversación, alguien cuente un episodio divertido o conmovedor o extraño, y que dirigiéndose luego al cuentista presente le diga: "Ahí tienes un tema formidable para un cuento; te lo regalo." A mí me han reglado en esa forma montones de temas, y siempre he contestado amablemente: "Muchas gracias", y jamás he escrito un cuento con ninguno de ellos. Sin embargo, cierta vez una amiga me contó distraídamente las aventuras de una criada suya en París. Mientras escuchaba su relato, sentí que eso podía llegar a ser un cuento. Para ella esos episodios no eran más que anécdotas curiosas; para mí, bruscamente, se cargaban de un sentido que iba mucho más allá de su simple y hasta vulgar contenido. Por eso, toda vez que me he preguntado: ¿Cómo distinguir entre un tema insignificante, por más divertido o emocionante que pueda ser, y otro significativo?, he respondido que el escritor es el primero en sufrir ese efecto indefinible pero avasallador de ciertos temas, y que precisamente por eso es un escritor. Así como para Marcel Proust el sabor de una magdalena mojada en el té abría bruscamente un inmenso abanico de recuerdos aparentemente olvidados, de manera análoga el escritor reacciona ante ciertos temas en la misma forma en que su cuento, más tarde, hará reaccionar al lector. Todo cuento está así predeterminado por el aura, por la fascinación irresistible que el tema crea en su creador."

"Llegamos así al fin de esta primera etapa del nacimiento de un cuento, y tocamos el umbral de su creación propiamente dicha. He aquí al cuentista, que ha escogido un tema valiéndose de esas sutiles antenas que le permiten reconocer los elementos que luego habrán de convertirse en obra de arte. El cuentista está frente a su tema, frente a ese embrión que ya es vida, pero que no ha adquirido todavía su forma definitiva. Para él ese tema tiene sentido, tiene significación. Pero si todo se redujera a eso, de poco serviría; ahora, como último término del proceso, como juez implacable, está esperando al lector, el eslabón final del proceso creador, el cumplimiento o fracaso del ciclo. Y es entonces que el cuento tiene que nacer puente, tiene que nacer pasaje, tiene que dar el salto que proyecte la significación inicial, descubierta por el autor, a ese extremo más pasivo y menos vigilante y muchas veces hasta indiferente que se llama lector. Los cuentistas inexpertos suelen caer en la ilusión de imaginar que les basta escribir lisa y llanamente un tema que los ha conmovido, para conmover a su turno a los lectores. Incurren en la ingenuidad de aquel que encuentra bellísimo a su hijo, y da por supuesto que todos los demás lo ven igualmente bello. Con el tiempo, con los fracasos, el cuentista capaz de superar esa primera etapa ingenua, aprende que en la literatura no bastan las buenas intenciones. Descubre que para volver a crear en el lector esa conmoción que lo llevó a él a escribir el cuento, es necesario un oficio de escritor, y que ese oficio consiste, entre muchas otras cosas, en lograr ese clima propio de todo gran cuento, que obliga a seguir leyendo, que atrapa la atención, que aísla al lector de todo lo que lo rodea para después, terminado el cuento, volver a conectarlo con sus circunstancias de una manera nueva, enriquecida, más honda o más hermosa."

"Y la única forma en que puede conseguirse este secuestro momentáneo del lector es mediante un estilo basado en la intensidad y en la tensión, un estilo en el que los elementos formales y expresivos se ajusten, sin la menor concesión, a la índole del tema, le den su forma visual y auditiva más penetrante y original, lo vuelvan único, inolvidable, lo fijen para siempre en su tiempo y en su ambiente y en su sentido más primordial. Lo que llamo intensidad en un cuento consiste en la eliminación de todas las ideas o situaciones intermedias, de todos los rellenos o fases de transición que la novela permite e incluso exige. Ninguno de ustedes habrá olvidado El barril de amontillado, de Edgar A. Poe. Lo extraordinario de este cuento es la brusca prescindencia de toda descripción de ambiente. A la tercera o cuarta frase estamos en el corazón del drama, asistiendo al cumplimiento implacable de una venganza. Los asesinos, de Hemingway, es otro ejemplo de intensidad obtenida mediante la eliminación de todo lo que no converja esencialmente al drama. Pero pensemos ahora en los cuentos de Joseph Conrad, de D. H. Lawrence, de Kafka. En ellos, con modalidades típicas de cada uno, la intensidad es de otro orden, y yo prefiero darle el nombre de tensión. Es una intensidad que se ejerce en la manera con que el autor nos va acercando lentamente a lo contado. Todavía estamos muy lejos de saber lo que va a ocurrir en el cuento, y sin embargo no podemos sustraernos a su atmósfera. En el caso de El barril de amontillado y de Los asesinos, los hechos despojados de toda preparación saltan sobre nosotros y nos atrapan; en cambio, en un relato demorado y caudaloso de Henry James -La lección del maestro, por ejemplo- se siente de inmediato que los hechos en sí carecen de importancia, que todo está en las fuerzas que los desencadenaron, en la malla sutil que los precedió y los acompaña. Pero tanto la intensidad de la acción como la tensión interna del relato son el producto de lo que antes llamé el oficio de escritor, y es aquí donde nos vamos acercando al final de este paseo por el cuento."

"En mi país, y ahora en Cuba, he podido leer cuentos de los autores más variados: maduros o jóvenes, de la ciudad o del campo, entregados a la literatura por razones estéticas o por imperativos sociales del momento, comprometidos o no comprometidos. Pues bien, y aunque suene a perogrullada, tanto en la Argentina como aquí los buenos cuentos los están escribiendo quienes dominen el oficio en el sentido ya indicado. Un ejemplo argentino aclarará mejor esto. En nuestras provincias centrales y norteñas existe una larga tradición de cuentos orales, que los gauchos se transmiten de noche en torno al fogón, que los padres siguen contando a sus hijos, y que de golpe pasan por la pluma de un escritor regionalista y, en una abrumadora mayoría de casos, se convierten en pésimos cuentos. ¿Qué ha sucedido? Los relatos en sí son sabrosos, traducen y resumen la experiencia, el sentido del humor y el fatalismo del hombre de campo; algunos incluso se elevan a la dimensión trágica o poética. Cuando uno los escucha de boca de un viejo criollo, entre mate y mate, siente como una anulación del tiempo, y piensa que también los aedos griegos contaban así las hazañas de Aquiles para maravilla de pastores y viajeros. Pero en ese momento, cuando debería surgir un Homero que hiciese una Iliada o una Odisea de esa suma de tradiciones orales, en mi país surge un señor para quien la cultura de las ciudades es un signo de decadencia, para quien los cuentistas que todos amamos son estetas que escribieron para el mero deleite de clases sociales liquidadas, y ese señor entiende en cambio que para escribir un cuento lo único que hace falta es poner por escrito un relato tradicional, conservando todo lo posible el tono hablado, los giros campesinos, las incorrecciones gramaticales, eso que llaman el color local. No sé si esa manera de escribir cuentos populares se cultiva en Cuba; ojalá que no..."


Bueno, espero que sirva y sea de utilidad para cualquier potencial escritor.

¡¡¡Gracias por leerme y leerlos!!!

Dantesol

miércoles, 14 de agosto de 2013

Algunos consejos a la hora de escribir seriamente (selección)

A continuación comparto una selección de la opinión de una serie de famosos y reputados escritores, precisamente hablando sobre el arte de escribir, con la esperanza que le sean útiles a todos aquellos que se acerquen a este blog y puedan en algún momento aventurarse seriamente a escribir sus propias ideas y sueños. 




Diez mandamientos para escribir con estilo.
Por Friedrich Nietzsche.



"1. Lo que importa más es la vida: el estilo debe vivir.

2. El estilo debe ser apropiado a tu persona, en función de una persona determinada a la que quieres comunicar tu pensamiento.

3. Antes de tomar la pluma, hay que saber exactamente cómo se expresaría de viva voz lo que se tiene que decir. Escribir debe ser sólo una imitación.

4. El escritor está lejos de poseer todos los medios del orador. Debe, pues, inspirarse en una
forma de discurso muy expresiva. Su reflejo escrito parecerá de todos modos mucho más apagado que su modelo.

5. La riqueza de la vida se traduce por la riqueza de los gestos. Hay que aprender a considerar
todo como un gesto: la longitud y la cesura de las frases, la puntuación, las respiraciones; También la elección de las palabras, y la sucesión de los argumentos.

6. Cuidado con el período. Sólo tienen derecho a él aquellos que tienen la respiración muy larga
hablando. Para la mayor parte, el período es tan sólo una afectación.

7. El estilo debe mostrar que uno cree en sus pensamientos, no sólo que los piensa, sino que los siente.

8. Cuanto más abstracta es la verdad que se quiere enseñar, más importante es hacer converger hacia ella todos los sentidos del lector.

9. El tacto del buen prosista en la elección de sus medios consiste en aproximarse a la poesía hasta rozarla, pero sin franquear jamás el límite que la separa.

10. No es sensato ni hábil privar al lector de sus refutaciones más fáciles; es muy sensato y muy hábil, por el contrario, dejarle el cuidado de formular él mismo la última palabra de nuestra sabiduría".

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Decálogo del perfecto cuentista.
Por Horacio Quiroga.



"I - Cree en un maestro —Poe, Maupassant, Kipling, Chejov— como en Dios mismo.

II - Cree que su arte es una cima inaccesible. No sueñes en domarla. Cuando puedas hacerlo, lo conseguirás sin saberlo tú mismo.

III - Resiste cuanto puedas a la imitación, pero imita si el influjo es demasiado fuerte. Más que ninguna otra cosa, el desarrollo de la personalidad es una larga paciencia.

IV - Ten fe ciega no en tu capacidad para el triunfo, sino en el ardor con que lo deseas. Ama a tu arte como a tu novia, dándole todo tu corazón.

V - No empieces a escribir sin saber desde la primera palabra adónde vas. En un cuento bien logrado, las tres primeras líneas tienen casi la importancia de las tres últimas.

VI - Si quieres expresar con exactitud esta circunstancia: "Desde el río soplaba el viento frío", no hay en lengua humana más palabras que las apuntadas para expresarla.
Una vez dueño de tus palabras, no te preocupes de observar si son entre sí consonantes o asonantes.

VII - No adjetives sin necesidad. Inútiles serán cuantas colas de color adhieras a un sustantivo débil. Si hallas el que es preciso, él solo tendrá un color incomparable. Pero hay que hallarlo.

VIII - Toma a tus personajes de la mano y llévalos firmemente hasta el final, sin ver otra cosa que el camino que les trazaste. No te distraigas viendo tú lo que ellos pueden o no les importa ver. No abuses del lector. Un cuento es una novela depurada de ripios. Ten esto por una verdad absoluta, aunque no lo sea.

IX - No escribas bajo el imperio de la emoción. Déjala morir, y evócala luego. Si eres capaz entonces de revivirla tal cual fue, has llegado en arte a la mitad del camino.

X - No pienses en tus amigos al escribir, ni en la impresión que hará tu historia. Cuenta como si tu relato no tuviera interés más que para el pequeño ambiente de tus personajes, de los que pudiste haber sido uno. No de otro modo se obtiene la vida del cuento".

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Cartas a un joven novelista.
Por Mario Vargas Llosa.



"1. Sólo quien entra en literatura como se entra en religión, dispuesto a dedicar a esa vocación su tiempo, su energía, su esfuerzo, está en condiciones de llegar a ser verdaderamente un escritor y escribir una obra que lo trascienda.

2. No hay novelistas precoces. Todos los grandes, los admirables novelistas, fueron, al principio, escribidores aprendices cuyo talento se fue gestando a base de constancia y convicción.

3. La literatura es lo mejor que se ha inventado para defenderse contra el infortunio.

4. En toda ficción, aun en la de la imaginación más libérrima, es posible rastrear un punto de partida, una semilla íntima, visceralmente ligado a una suma de vivencias de quien la fraguó. Me atrevo a sostener que no hay excepciones a esta regla y que, por lo tanto, la invención químicamente pura no existe en el dominio literario.

5. La ficción es, por definición, una impostura -una realidad que no es y sin embargo finge serlo- y toda novela es una mentira que se hace pasar por verdad, una creación cuyo poder de persuasión depende exclusivamente del empleo eficaz de unas técnicas de ilusionismo y prestidigitación semejantes a las de los magos de los circos o teatros.

6. En esto consiste la autenticidad o sinceridad del novelista: en aceptar sus propios demonios y en servirlos a la medida de sus fuerzas.

7. El novelista que no escribe sobre aquello que en su fuero recóndito lo estimula y exige, y fríamente escoge asuntos o temas de una manera racional, porque piensa que de este modo alcanzará mejor el éxito, es inauténtico y lo más probable es que, por ello, sea también un mal novelista (aunque alcance el éxito: las listas de bestsellers están llenas de muy malos novelistas).

8. La mala novela que carece de poder de persuasión, o lo tiene muy débil, no nos convence de la verdad de la mentira que nos cuenta.

9. La historia que cuenta una novela puede ser incoherente, pero el lenguaje que la plasma debe ser coherente para que aquella incoherencia finja exitosamente ser genuina y vivir.

10. La sinceridad o insinceridad no es, en literatura, un asunto ético sino estético.

11. La literatura es puro artificio, pero la gran literatura consigue disimularlo y la mediocre lo delata.

12. Para contar por escrito una historia, todo novelista inventa a un narrador, su representante o plenipotenciario en la ficción, él mismo una ficción, pues, como los otros personajes a los que va a contar, está hecho de palabras y sólo vive por y para esa novela.

13. El de las novelas es un tiempo construido a partir del tiempo psicológico, no del cronológico, un tiempo subjetivo al que la artesanía del novelista da apariencia de objetividad, consiguiendo de este modo que su novela tome distancia y diferencie del mundo real.

14. Lo importante es saber que en toda novela hay un punto de vista espacial, otro temporal y otro de nivel de realidad, y que, aunque muchas veces no sea muy notorio, los tres son esencialmente autónomos, diferentes uno de otro, y que de la manera como ellos se armonizan y combinan resulta aquella coherencia interna que es el poder de persuasión de una novela.

15. Si un novelista, a la hora de contar una historia, no se impone ciertos límites (es decir, si no se resigna a esconder ciertos datos), la historia que cuenta no tendría principio ni fin".

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Consejos sobre el arte de escribir cuentos.
Por Roberto Bolaño.



"Como ya tengo 44 años, voy a dar algunos consejos sobre el arte de escribir cuentos.

1) Nunca abordes los cuentos de uno en uno, honestamente, uno puede estar escribiendo el mismo cuento hasta el día de su muerte.

2) Lo mejor es escribir los cuentos de tres en tres, o de cinco en cinco. Si te ves con energía suficiente, escríbelos de nueve en nueve o de quince en quince.

3) Cuidado: la tentación de escribirlos de dos en dos es tan peligrosa como dedicarse a escribirlos de uno en uno, pero lleva en su interior el mismo juego sucio y pegajoso de los espejos amantes.

4) Hay que leer a Quiroga, hay que leer a Felisberto Hernández y hay que leer a Borges. Hay que leer a Rulfo, a Monterroso, a García Márquez. Un cuentista que tenga un poco de aprecio por su obra no leerá jamás a Cela ni a Umbral. Sí que leerá a Cortázar y a Bioy Casares, pero en modo alguno a Cela y a Umbral.

5) Lo repito una vez más por si no ha quedado claro: a Cela y a Umbral, ni en pintura.

6) Un cuentista debe ser valiente. Es triste reconocerlo, pero es así.

7) Los cuentistas suelen jactarse de haber leído a Petrus Borel. De hecho, es notorio que muchos cuentistas intentan imitar a Petrus Borel. Gran error: ¡Deberían imitar a Petrus Borel en el vestir! ¡Pero la verdad es que de Petrus Borel apenas saben nada! ¡Ni de Gautier, ni de Nerval!

8) Bueno: lleguemos a un acuerdo. Lean a Petrus Borel, vístanse como Petrus Borel, pero lean también a Jules Renard y a Marcel Schwob, sobre todo lean a Marcel Schwob y de éste pasen a Alfonso Reyes y de ahí a Borges.

9) La verdad es que con Edgar Allan Poe todos tendríamos de sobra.

10) Piensen en el punto número nueve. Uno debe pensar en el nueve. De ser posible: de rodillas.

11) Libros y autores altamente recomendables: De lo sublime, del Seudo Longino; los sonetos del desdichado y valiente Philip Sidney, cuya biografía escribió Lord Brooke; La antología de Spoon River, de Edgar Lee Masters; Suicidios ejemplares, de Enrique Vila-Matas.

12) Lean estos libros y lean también a Chéjov y a Raymond Carver, uno de los dos es el mejor cuentista que ha dado este siglo".

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Decálogo del escritor.
Por Augusto Monterroso.



"Primero. Cuando tengas algo que decir, dilo; cuando no, también. Escribe siempre.

Segundo. No escribas nunca para tus contemporáneos, ni mucho menos, como hacen tantos, para tus antepasados. Hazlo para la posteridad, en la cual sin duda serás famoso, pues es bien sabido que la posteridad siempre hace justicia.

Tercero. En ninguna circunstancia olvides el célebre dictum: "En literatura no hay nada escrito".

Cuarto. Lo que puedas decir con cien palabras dilo con cien palabras; lo que con una, con una. No emplees nunca el término medio; así, jamás escribas nada con cincuenta palabras.

Quinto. Aunque no lo parezca, escribir es un arte; ser escritor es ser un artista, como el artista del trapecio, o el luchador por antonomasia, que es el que lucha con el lenguaje; para esta lucha ejercítate de día y de noche.

Sexto. Aprovecha todas las desventajas, como el insomnio, la prisión, o la pobreza; el primero hizo a Baudelaire, la segunda a Pellico y la tercera a todos tus amigos escritores; evita pues, dormir como Homero, la vida tranquila de un Byron, o ganar tanto como Bloy.

Séptimo. No persigas el éxito. El éxito acabó con Cervantes, tan buen novelista hasta el Quijote. Aunque el éxito es siempre inevitable, procúrate un buen fracaso de vez en cuando para que tus amigos se entristezcan.

Octavo. Fórmate un público inteligente, que se consigue más entre los ricos y los poderosos. De esta manera no te faltarán ni la comprensión ni el estímulo, que emana de estas dos únicas fuentes.

Noveno. Cree en ti, pero no tanto; duda de ti, pero no tanto. Cuando sientas duda, cree; cuando creas, duda. En esto estriba la única verdadera sabiduría que puede acompañar a un escritor.

Décimo. Trata de decir las cosas de manera que el lector sienta siempre que en el fondo es tanto o más inteligente que tú. De vez en cuando procura que efectivamente lo sea; pero para lograr eso tendrás que ser más inteligente que él.

Undécimo. No olvides los sentimientos de los lectores. Por lo general es lo mejor que tienen; no como tú, que careces de ellos, pues de otro modo no intentarías meterte en este oficio.

Duodécimo. Otra vez el lector. Entre mejor escribas más lectores tendrás; mientras les des obras cada vez más refinadas, un número cada vez mayor apetecerá tus creaciones; si escribes cosas para el montón nunca serás popular y nadie tratara de tocarte el saco en la calle, ni te señalara con el dedo en el supermercado.


El autor da la opción al escritor, de descartar dos de estos enunciados, y quedarse con los restantes diez"



Bueno, espero que les haya gustado. 

¡¡¡ÉXITO al ESCRIBIR!!! 

(Y gracias por leerme y leerlos)

Dantesol